En la Iglesia Adventista del Séptimo Día, el ungimiento de un enfermo es un acto de fe y esperanza, un ritual que busca la intervención divina para la sanación física y espiritual. Este acto, arraigado en las enseñanzas bíblicas y en la experiencia de la Iglesia primitiva, tiene un significado profundo para los adventistas, y se basa en la creencia en el poder sanador de Dios.
El Ungimiento: Un Ritual de Fe y Esperanza
El ungimiento, como lo describe la Biblia, es un rito que involucra la aplicación de aceite sobre una persona, generalmente como símbolo de la presencia y la bendición de Dios. En el contexto de la Iglesia Adventista, este ritual se realiza con la intención de buscar la sanación física y espiritual de un enfermo.
Origen Bíblico del Ungimiento
El acto de ungir tiene una larga historia en la Biblia. Se usaba tanto para ungir a reyes y profetas, como para ungir a enfermos. En el Antiguo Testamento, el aceite se utilizaba como símbolo de la presencia y la bendición de Dios, y se usaba para consagrar a las personas y los objetos. Por ejemplo, en Éxodo 30:22-33, Dios le instruye a Moisés sobre cómo preparar el aceite de la unción sagrada para el tabernáculo y sus utensilios.
En el Nuevo Testamento, Jesús mismo ungía a los enfermos con aceite, como se menciona en Marcos 6:1Este acto se convirtió en una práctica común en la Iglesia primitiva, como lo muestra Santiago 5:14-15, donde se instruye a los creyentes a llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por los enfermos y los ungan con aceite en el nombre del Señor.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día, al igual que otras ramas del cristianismo, reconoce la importancia del ungimiento como un acto de fe y esperanza, basado en las enseñanzas bíblicas. Sin embargo, es importante destacar que los adventistas no creen que el ungimiento sea un ritual mágico que garantice la sanación. En cambio, lo consideran como una expresión de fe y confianza en el poder sanador de Dios, que puede manifestarse de diversas maneras.
¿Cómo se realiza el ungimiento en la Iglesia Adventista?
El ungimiento en la Iglesia Adventista es un acto sencillo pero significativo. Se realiza generalmente en el hogar del enfermo, o en un lugar de reunión de la iglesia, si el enfermo se encuentra en condiciones de asistir.
Pasos para ungir a un enfermo:
- Preparación: El ungimiento debe ser realizado por un pastor o anciano de la iglesia, o por alguien que haya sido designado para este propósito. Es importante que el enfermo esté consciente y haya dado su consentimiento para recibir el ungimiento.
- Oración: El pastor o anciano comienza por orar por el enfermo, pidiendo la intervención divina para su sanación.
- Ungimiento: Se aplica aceite de oliva o aceite de almendras sobre la frente del enfermo, haciendo la señal de la cruz.
- Palabra de aliento: El pastor o anciano le habla al enfermo palabras de aliento y esperanza, recordándole las promesas de Dios y la fe en su poder sanador.
- Oración final: Se realiza una oración final, agradeciendo a Dios por su misericordia y pidiendo su bendición sobre el enfermo.
El ungimiento no es un sustituto del cuidado médico. Los adventistas creen que Dios puede sanar a través de medios naturales, como el cuidado médico, y que es importante buscar atención médica cuando sea necesario.
¿Qué dice Elena de White sobre el ungimiento?
Elena de White, una importante figura en la historia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, escribió extensamente sobre el ungimiento y su significado. Sus escritos ofrecen una visión profunda sobre este ritual y su papel en la vida de los creyentes.
Elena de White enfatiza que el poder sanador no reside en el aceite, sino en Dios. El aceite es simplemente un símbolo de la presencia y el poder del Espíritu Santo, que es quien realmente obra la sanación.
Ella también destaca que el ungimiento debe ser ofrecido con fe y esperanza, y que debe ser acompañado de oración. La oración de fe, según Elena de White, es un elemento esencial para la sanación.
Puntos clave sobre el ungimiento según Elena de White:
- El ungimiento es un rito simbólico: El poder sanador no está en el aceite, sino que éste simboliza al Espíritu Santo en su ministerio de sanidad.
- El ungimiento no es un sustituto del cuidado médico: Dios obra de muchas maneras, y el tratamiento médico puede ser un medio para el restablecimiento del enfermo.
- El ungimiento debe ser ofrecido normalmente sólo a los que guardan los Mandamientos: Dios me ha mostrado - dice la Señora White - que quienes guardan los mandamientos no deben tener nada que ver (en el ungimiento y la oración especial) con aquellos enfermos que diariamente están pisoteándolos, a menos que sea un caso especial en el que las almas han sido convencidas de la verdad y están decididas a aceptarla. Se debe mantener una pared de separación entre los que guardan los mandamientos y los que los pisotean.
- Debe emplearse en enfermedades significativas aunque no extremas: El servicio formal de ungimiento queda reservado específicamente para los que están enfermos físicamente. No debería usarse para cada enfermedad física insignificante. Debería preservarse para una enfermedad seria, pero no precisamente para una enfermedad fatal.
- El ungimiento puede ser en más de una ocasión: Los primeros líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día usaron el rito. La Sierva de Dios y su familia fueron ungidos un cierto número de veces debido a ciertas clases de dolencias. El ungimiento era la práctica más bien que la excepción.
- El ungimiento es algo voluntario: No hay que olvidar que el ungimiento se realiza cuando el enfermo lo solicita; no debe imponerse a nadie.
- El ungimiento tiene un propósito definido: Es para sanar al que vive, no para bendecir al que está muriendo. Es para reconocer la existencia de un grave problema físico e ir a su encuentro colocando nuestra entera confianza en Dios aún antes de buscar los recursos humanos. Es buscar a Dios al principio y no precisamente al final. Tiene el propósito de acercar al enfermo en una comunión más íntima con Dios, y es una expresión de fe de que el enfermo se somete completamente a la voluntad de Dios, poniendo su vida en las manos del Señor.
Elena de White también enfatiza la importancia de la oración en la sanación. Ella creía que la oración de fe, ofrecida con un corazón sincero y una profunda confianza en Dios, tiene un poder transformador que puede sanar tanto el cuerpo como el alma.

¿Cuándo se debe ungir a un enfermo?
No existe una regla estricta sobre cuándo se debe ungir a un enfermo. La decisión de ungir a alguien debe ser tomada por el enfermo y su familia, en consulta con el pastor o anciano de la iglesia.
Sin embargo, algunas consideraciones que se pueden tener en cuenta al tomar esta decisión son:
- La gravedad de la enfermedad: El ungimiento puede ser apropiado para enfermedades significativas, aunque no sean fatales.
- El deseo del enfermo: El ungimiento debe ser voluntario. El enfermo debe desear recibirlo y debe estar consciente para entender el significado del ritual.
- La fe del enfermo: El ungimiento es un acto de fe, y es importante que el enfermo tenga fe en el poder sanador de Dios.
El ungimiento no debe ser visto como un rito mágico que garantiza la sanación. Dios puede sanar de muchas maneras, y el ungimiento es solo una expresión de fe y esperanza.
¿Qué pasa si el enfermo está inconsciente?
Si un enfermo está inconsciente, no se le puede ungir. El ungimiento es un rito que requiere que el enfermo esté consciente y pueda participar activamente en el ritual.
En estos casos, se puede orar por el enfermo y pedir la intervención divina para su sanación. También se puede realizar una ceremonia de bendición, en la que se pide la protección y la tutorial de Dios sobre el enfermo.
Consultas habituales sobre el ungimiento en la Iglesia Adventista
¿Es obligatorio ungir a un enfermo?
No, el ungimiento no es obligatorio en la Iglesia Adventista. Es un acto voluntario que se realiza cuando el enfermo lo desea y está consciente.
¿Se puede ungir a un niño?
Sí, se puede ungir a un niño, pero es importante que los padres o tutores estén de acuerdo y que el niño entienda el significado del ritual.
¿Se puede ungir a alguien que no es adventista?
Sí, se puede ungir a alguien que no es adventista, si esa persona lo desea y está consciente. El ungimiento es un acto de fe y esperanza que se puede ofrecer a cualquier persona que lo necesite.
¿Qué tipo de aceite se usa para ungir?
Se puede usar aceite de oliva o aceite de almendras. El tipo de aceite no es tan importante como la fe y la intención con la que se realiza el ungimiento.
¿Es el ungimiento un sustituto del cuidado médico?
No, el ungimiento no es un sustituto del cuidado médico. Los adventistas creen que Dios puede sanar a través de medios naturales, como el cuidado médico, y que es importante buscar atención médica cuando sea necesario.
El ungimiento es un ritual significativo en la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que expresa la fe y la esperanza en el poder sanador de Dios. Es un acto de amor y compasión que se ofrece a los enfermos para brindarles consuelo, esperanza y apoyo espiritual.
Si bien el ungimiento no garantiza la sanación física, es una expresión de fe y confianza en Dios, que puede brindar paz y fortaleza a los enfermos y a sus familias.
Es importante recordar que el ungimiento debe ser realizado con fe, esperanza y amor, y que debe ser acompañado de oración y de un corazón sincero.
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