La gran comisión: ¿Qué dice la biblia?

En el corazón del cristianismo, encontramos una poderosa instrucción conocida como la Gran Comisión. Esta no es solo una sugerencia, sino un mandato dado por el resucitado Jesucristo a sus apóstoles, un llamado a propagar las buenas nuevas de salvación, a hacer discípulos de todas las naciones y a enseñarles a guardar sus mandamientos. Es la piedra angular de la misión cristiana y ha impulsado a innumerables personas a compartir su fe a lo largo de la historia.

Índice

La Gran Comisión: Un Mandato Divino

La versión más conocida de la Gran Comisión se encuentra en Mateo 28:16-20, donde Jesús, tras su resurrección, se aparece a sus discípulos en una montaña en Galilea y les dice: toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del padre, y del hijo, y del espíritu santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del entorno. (Mateo 28:18-20)

Este pasaje es fundamental para entender la esencia de la misión cristiana. Jesús no solo pide a sus seguidores que compartan su mensaje, sino que les da la autoridad para hacerlo, otorgándoles la potestad necesaria para llevar a cabo esta tarea. El mandato es claro: ir, hacer discípulos, bautizar y enseñar. La Gran Comisión es, por lo tanto, una llamada a la acción, un compromiso con la evangelización, la enseñanza y la formación de discípulos.

La Gran Comisión: Más Allá de Mateo

Aunque Mateo 28:16-20 es la versión más conocida, la Gran Comisión también se encuentra en otros pasajes del Nuevo Testamento. En Marcos 16:15-18, Jesús les dice a sus discípulos: id por todo el entorno y predicad el evangelio a toda criatura. el que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado. En Lucas 24:44-49, Jesús les dice: así está escrito: que el cristo tiene que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día, y que se predique en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las gentes, comenzando desde jerusalén. vosotros sois testigos de estas cosas. y sabed que yo os envío al que mi padre ha prometido. Y en Juan 20:19-23, Jesús les dice: como el padre me envió, así os envío yo. dicho esto sopló sobre ellos y les dijo: recibid el espíritu santo; a quienes les perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les son retenidos.

Estos pasajes, aunque con matices diferentes, comparten un mensaje central: la necesidad de compartir las buenas nuevas de la salvación con el entorno. Jesús no solo les da instrucciones a sus discípulos, sino que les da la autoridad para hacerlo, les llena del Espíritu Santo y les promete su presencia constante. Esta es una promesa de poder y apoyo, un recordatorio de que no están solos en su misión.

La Gran Comisión: Un Debate Teológico

La Gran Comisión ha sido objeto de debate teológico a lo largo de la historia. Algunos eruditos del Jesús histórico argumentan que la Gran Comisión no refleja las palabras exactas de Jesús, sino más bien la interpretación de la comunidad cristiana en la que se escribió cada evangelio. Otros, como John Dominic Crossan, afirman que Jesús sí realizó una comisión a los apóstoles durante su vida, como se informa en los Evangelios. Sin embargo, otros estudiosos consideran que incluso estas comisiones menores son una invención cristiana en lugar de un evento histórico.

A pesar de estas diferentes perspectivas, la Gran Comisión ha tenido un impacto profundo en la iglesia cristiana. Se ha convertido en un principio fundamental que tutorial la obra misionera, el evangelismo y el bautismo. La Gran Comisión ha inspirado a innumerables personas a llevar el mensaje de Jesús a todos los rincones del entorno, a través de diferentes métodos y enfoques.

La Gran Comisión: Un Llamado a la Acción

La Gran Comisión no es solo una idea teológica, sino un llamado a la acción. Es una invitación a todos los cristianos a ser parte de la obra de Dios en el entorno, a compartir su fe y a hacer discípulos de todas las naciones. Es una llamada a ser testigos de la resurrección de Jesús, a predicar su mensaje de esperanza y amor, y a enseñar a otros a vivir de acuerdo con sus enseñanzas.

La Gran Comisión no es una tarea fácil, pero es una tarea necesaria. El entorno necesita escuchar las buenas nuevas de la salvación, necesita conocer el amor de Dios y la esperanza que ofrece. Cada cristiano tiene un papel que desempeñar en la Gran Comisión, ya sea a través de la oración, la acción social, el evangelismo personal o el apoyo a las misiones.

¿Qué significa la Gran Comisión para la Iglesia Católica?

La Iglesia Católica reconoce la Gran Comisión como un mandato fundamental para sus miembros. La Iglesia ve la misión de evangelización como un llamado a todos los cristianos, no solo a los apóstoles. Es un llamado a compartir la fe de manera responsable y respetuosa, reconociendo la dignidad de cada persona y buscando siempre el diálogo y la comprensión.

La Iglesia Católica enfatiza la importancia del bautismo como un signo de la pertenencia a la comunidad cristiana. El bautismo es un sacramento que marca el inicio del camino de fe y que nos une a Cristo y a la Iglesia. La enseñanza de la fe es también un elemento fundamental de la Gran Comisión. La Iglesia se encarga de transmitir la fe a las nuevas generaciones, a través de la catequesis, la educación religiosa y la formación de líderes.

La Iglesia Católica cree que la Gran Comisión es una tarea que se lleva a cabo en colaboración con el Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo quien nos tutorial, nos fortalece y nos da la capacidad de compartir la fe con otros. La Iglesia reconoce la importancia de la oración y la vida sacramental como fuentes de gracia y apoyo en la misión evangelizadora.

¿Cómo se relaciona la Gran Comisión con la Iglesia Evangélica?

La Gran Comisión ocupa un lugar central en la teología de las iglesias evangélicas. Los evangélicos creen que la Gran Comisión es un mandato directo de Jesús a todos sus seguidores, sin distinción de época o lugar. Consideran que la misión evangelizadora es una responsabilidad personal de cada creyente.

Las iglesias evangélicas enfatizan la importancia del evangelismo personal como un medio para cumplir la Gran Comisión. Creen que cada cristiano debe compartir su fe con otras personas, invitándolas a conocer a Jesús y a aceptar su salvación.

La Gran Comisión también ha sido un motor para el desarrollo de las misiones evangélicas. Las iglesias evangélicas han enviado misioneros a todos los rincones del entorno, con el objetivo de llevar el mensaje de Jesús a personas de todas las culturas y lenguas.

La Gran Comisión: Una Mirada al Futuro

La Gran Comisión sigue siendo un llamado actual y relevante para la iglesia cristiana. En un entorno cada vez más globalizado y complejo, la necesidad de compartir el mensaje de Jesús es más urgente que nunca. La iglesia cristiana tiene la responsabilidad de ser luz en el entorno, de ofrecer esperanza y amor a quienes se encuentran en la oscuridad.

La Gran Comisión nos invita a ser agentes de cambio, a ser portadores de la luz, a ser discípulos misioneros en nuestro propio contexto. Es un llamado a vivir nuestra fe de manera integral, a ser luz en el entorno y a hacer discípulos de todas las naciones.

Consultas Habituales

¿Es la Gran Comisión solo para los apóstoles?

No, la Gran Comisión no se limita a los apóstoles. Aunque fue originalmente dada a ellos, la iglesia cristiana a lo largo de la historia ha interpretado la Gran Comisión como un mandato para todos los cristianos. Es un llamado universal a compartir la fe y a hacer discípulos de todas las naciones.

¿Cómo puedo cumplir la Gran Comisión?

Hay muchas maneras de cumplir la Gran Comisión. Puedes hacerlo a través de la oración, el evangelismo personal, la participación en misiones, el apoyo a organizaciones misioneras, la acción social, la educación religiosa, la formación de líderes, la defensa de los derechos humanos, la promoción de la justicia social y la construcción de puentes de diálogo interreligioso.

¿Qué significa hacer discípulos?

Hacer discípulos significa guiar a otros en un proceso de crecimiento espiritual, ayudándoles a conocer a Jesús, a aceptar su salvación y a vivir de acuerdo con sus enseñanzas. Significa compartir la fe, enseñar la Biblia, orar por otros, apoyarlos en su camino espiritual y ayudarles a crecer en su relación con Dios.

¿Cuál es la importancia del bautismo en la Gran Comisión?

El bautismo es un sacramento que simboliza la muerte y resurrección con Cristo, así como la nueva vida en él. Es un signo visible de la pertenencia a la comunidad cristiana y una expresión de la fe en Jesús. En la Gran Comisión, el bautismo es un paso importante en el proceso de hacer discípulos, ya que marca el inicio del camino de fe y la entrada a la comunidad cristiana.

La Gran Comisión es un llamado fundamental para la iglesia cristiana. Es un mandato para compartir las buenas nuevas de la salvación, para hacer discípulos de todas las naciones y para enseñarles a guardar los mandamientos de Jesús. Es un llamado a la acción, un compromiso con la evangelización, la enseñanza y la formación de discípulos.

La Gran Comisión nos invita a ser agentes de cambio, a ser portadores de la luz, a ser discípulos misioneros en nuestro propio contexto. Es un llamado a vivir nuestra fe de manera integral, a ser luz en el entorno y a hacer discípulos de todas las naciones.

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